Éste es el blog oficial de Laia Sanz, 13 veces campeona del mundo de trial, 3 veces campeona del mundo de enduro, 4 veces primera mujer en motos del Rally Dakar, 3 medallas de oro y una de plata en los XGames, 10 veces campoena de Europa de trial y 6 veces ganadora del trial de las Naciones. www.laiasanz.com
domingo, 5 de enero de 2014
Videoblog Laia Sanz en el Dakar 2014 - Largada
Por fin la "largada", aunque con sustecillo incluido!! Espero que no haya muchos más!! ;-P Esto empieza!!
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sábado, 4 de enero de 2014
Videoblog Laia Sanz en el Dakar 2014 - Día-1
¡Hola a tod@s desde Rosario! Ésta es la primera entrega del videoblog que voy a intentar hacer durante el Dakar, si internet me deja, claro ;) Hoy por fin pasamos por el podium de salida... ¡¡¡¡Ya tenemos ganas de que esto empiece, aunque será muuuy duro!!!!
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miércoles, 30 de octubre de 2013
Discurso en la entrega de medallas de la Real Orden del Mérito Deportivo
Recibir la Medalla de Oro del Mérito Deportivo es un gran honor, no cabe
duda. Es una señal de que lo estás haciendo bien y ayuda a seguir peleando. Porque
no es fácil ser deportista, nada es fácil en esta vida, sobre todo cuando
compites por ser el mejor. ¿Os imagináis ser el mejor médico del mundo, el mejor
profesor, el mejor cocinero...? Medirse con los mejores, sea cual sea la especialidad,
implica sacrificio, disciplina. Es una competición constante ante los rivales y
una lucha sinfín contra uno mismo.
Sólo nuestros familiares y amigos más cercanos son conscientes de qué
dejamos en el camino. Nuestra apuesta es siempre a cara o cruz. Invertimos todo
nuestro esfuerzo por un sueño, por una pasión, por una forma de entender la
vida. No se trata sólo de ganar. Vencer es importante, sí, casi imprescindible
en muchos casos, pero no a toda costa. Triunfar significa ir con la cabeza bien
alta; saber que lo diste todo; que jugaste limpio; que hiciste todo lo que
debías; que aún así, no siempre venciste; y que siempre, siempre, hay algo que
puedes mejorar.
Somos así, inconformistas por naturaleza. Eso es lo que nos define, lo
que nos espolea para seguir caminando por la senda de la excelencia.
Solemos pensar que esa excelencia deportiva va asociada a nombre masculinos,
pero ahí están las chicas de la natación, waterpolo, Vela, Taekwondo,
baloncesto y tantos otros deportes para demostrar que algo ha cambiado en
nuestra sociedad. Pero no podemos acomodarnos -ya sabéis, somos
inconformistas-, los éxitos no son fruto de la casualidad y sólo se pueden dar
cuando se juntan diversos factores. Ese árbol que crece fuerte y decidido -que
es el deporte, y especialmente el deporte femenino-, se debe regar y mimar de
vez en cuando para que siga dando sus frutos.
Regar significa cobertura mediática, apoyo institucional, dar
facilidades. Mi deporte, los deportes de off-road, en general, siguen limitados por una ley
de montes que nos impide entrenar con normalidad. Debemos arreglarlo entre
todos para que los jóvenes de hoy puedan ser los campeones de mañana. Regar
significa también mecenazgo y, como no, patrocinio. No somos un fondo perdido.
Los deportistas devolvemos parte de nuestro sacrificio y esfuerzo a la sociedad
y a los patrocinadores, lo multiplicamos en imagen, valores y difusión. Por
eso, nuestra relación es simbiótica: nos alimentamos los unos de los otros y
ganamos todos. Pero no son tiempos fáciles para el patrocinio deportivo. Por
eso, todos y cada uno de nosotros estamos infinitamente agradecidos a aquellas
empresas y empresarios que apuestan por nosotros. Sonará a frase hecha, pero es
tremendamente cierta: sin ellos, nada de esto sería posible.
Por último, quiero acordarme de una persona. Una mujer que ya no está con
nosotros pero que todos tenemos muy presente, una deportista que quiso cumplir
un sueño en un mundo muy difícil, una luchadora que se convirtió en una gran
ejemplo para todos. Cuesta mucho asumir la pérdida de María de Villota, así
como la de tantos otros deportistas y, especialmente, pilotos que nos han
dejado. Es el altísimo precio que nunca habría que pagar por hacer lo que
hacemos y una muestra extrema de hasta donde puede llegar nuestra pasión.
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sábado, 19 de enero de 2013
Satisfecha de acabar mi tercer Dakar
Se acabó el Dakar…y con susto. La moto sufrió un problema al
final y me costó completar el enlace hasta Santiago. Esta es la prueba de que
este rally no se acaba nunca. Mira que ya había llegado hasta el final de la especial
y parecía todo terminado.
Me voy a casa con la satisfacción de poder decir que he
acabado los tres Dakar que he hecho. Estoy muy contenta con mi primera semana
especialmente, que fue cuando no sufrí ningún problema mecánico.
En esta edición pensaba acabar entre los 25 mejores y
pensaba que podía hacerlo, pero no fue posible por los problemas que tuve en el
día fatídico con el pulverizador del aceite. Luego los arrastré el resto de la
prueba.
Tengo que admitir que he acabado destrozada. El primer año
acabé muy cansada físicamente, en cambio, este año lo estoy psicológicamente.
Pasar una noche entera fuera del campamento es muy duro. De todos modos, estoy
satisfecha porque he mejorado mi pilotaje. No he cometido errores en la
navegación. De hecho, he comprobado que ahora voy mejor en lo que a este punto
se refiere.
Ya sólo queda pensar en 2014, en volver y en hacerlo mejor.
También en prepararnos aún mejor. El trabajo que hicimos es bueno y hay que
seguir en esta misma línea.
viernes, 18 de enero de 2013
Aún van a pasar cosas extrañas
He ido muy bien. No he corrido mucho. Había rectas muy rápidas
y tampoco quería fastidiar nada. También había un tramo de dunas que era
complicado porque debías estar muy atenta a la navegación, pero se me ha dado
muy bien y eso que no me gustaba demasiado la etapa. He encontrado mucha gente
perdida que había salido detrás de mí y luego me pasaban en los tramos más
rápidos.
La especial era muy larga y hasta se me ha hecho aburrida de
lo rápida que era. Los primeros cien kilómetros eran sólo de dar gas a fondo en
una recta, parecía una carretera. Y los últimos,
también. Sólo las dunas eran bonitas.
Parece lo típico, pero es verdad: el Dakar no acaba hasta
que llegas. Lo he podido comprobar porque me he encontrado a gente que se había
quedado tirada con problemas, como Duclos o Caselli. Al final, hasta los que
suelen estar delante tienen dificultades.
Estamos a un día del final y pasan cosas. Aquí, hasta que no
llegas a la última meta nada está hecho. Por eso no me confío de cara a la
última etapa, que, además, es muy larga.
Otros años, las dos últimas jornadas o las dos primeras son
más relajadas. Este año no ha habido relax. La etapa de ayer tenía trampa.
Había sitios para perderse. Estoy segura de que hoy pasará algo extraño con
alguien.
jueves, 17 de enero de 2013
Música para no dormirme sobre la moto
Estoy muy contenta con mi etapa. Era una jornada con mucha
arena, que es donde peor lo había pasado en las anteriores ediciones, y la
verdad es que me ha ido muy bien. Es curioso porque no he entrenado mucho este aspecto
todo el año, pero no estoy teniendo problemas con la arena. Seguro que la moto,
que ha mejorado, también ayuda.
He ido a un ritmo rápido, pero tranquilo, seguro. Tampoco me
he perdido en ningún punto. Este año estoy muy contenta con mi navegación. Está
claro que me gustaría abrir pista porque es donde se aprende más, pero,
igualmente, no me pierdo. Es algo en lo que noto que he mejorado.
Lo más fatigoso del día fue, de nuevo, el enlace. Eran casi
400 kilómetros antes de comenzar la especial cruzando los Andes. Salimos de
noche y hacía mucho frío. Se me congelaban los dedos en el manillar. No sé
exactamente cuántos grados había, pero debían ser muy pocos. Cerca de bajo
cero, seguro.
De todos modos, incluso con el frío, te entraba sueño. De
nuevo por el madrugón y también por la altura a la que estamos. Yo sigo
arrastrando algo de cansancio de los dos días malos que tuve y mi remedio es
ponerme la música a tope. Escucho de todo, especialmente, algo que me sepa
porque voy cantando por debajo del casco. Es la mejor manera para no dormirme y
hoy por hoy me funciona.
miércoles, 16 de enero de 2013
Por fin volví a correr de verdad
Afortunadamente pude descansar algo después de los dos últimos días de locos que había vivido. De todos modos, por mi mala clasificación de la jornada anterior, salí la última. Por eso tuve que ir remontando mucho. Poco a poco, fui adelantando a muchísima gente. Incluso llegué a alcanzar a gente que va más o menos bien en la general, así que por esa parte estoy bastante satisfecha.
Para ayudarme a pasar me vino muy bien que no hubiera polvo en suspensión como el día anterior. También, que los veía de lejos y me servían de referencia. Sabía que era una etapa corta, con lo que quería correr un poquito más para llegar pronto. He logrado poner un buen ritmo, lo que es importante. Me lo he vuelto a pasar bien. Ya era hora de que por fin pudiera volver a correr de verdad.
La dificultad ha estado en la lluvia. Caía muchísima agua al principio. Por suerte hemos podido pasar un par de puntos en unos ríos sin excesivas dificultades. Eso ha hecho que hubiera algo de barro, pero tampoco tanto. Hemos tenido fortuna en ese sentido porque saliendo tan atrás las rodadas me podrían haber complicado mucho el paso.
Igualmente hacía mucho frío. No sé si es por el cansancio acumulado de los últimos días o por la lluvia, pero ya llegué al comienzo de la especial destemplada. Estaba congelada. Luego, al correr me fui calentando. Lo mejor es que pude volver a ir fuerte y recuperar sensaciones.
Para ayudarme a pasar me vino muy bien que no hubiera polvo en suspensión como el día anterior. También, que los veía de lejos y me servían de referencia. Sabía que era una etapa corta, con lo que quería correr un poquito más para llegar pronto. He logrado poner un buen ritmo, lo que es importante. Me lo he vuelto a pasar bien. Ya era hora de que por fin pudiera volver a correr de verdad.
La dificultad ha estado en la lluvia. Caía muchísima agua al principio. Por suerte hemos podido pasar un par de puntos en unos ríos sin excesivas dificultades. Eso ha hecho que hubiera algo de barro, pero tampoco tanto. Hemos tenido fortuna en ese sentido porque saliendo tan atrás las rodadas me podrían haber complicado mucho el paso.
Igualmente hacía mucho frío. No sé si es por el cansancio acumulado de los últimos días o por la lluvia, pero ya llegué al comienzo de la especial destemplada. Estaba congelada. Luego, al correr me fui calentando. Lo mejor es que pude volver a ir fuerte y recuperar sensaciones.
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