jueves, 17 de enero de 2013

Música para no dormirme sobre la moto

Estoy muy contenta con mi etapa. Era una jornada con mucha arena, que es donde peor lo había pasado en las anteriores ediciones, y la verdad es que me ha ido muy bien. Es curioso porque no he entrenado mucho este aspecto todo el año, pero no estoy teniendo problemas con la arena. Seguro que la moto, que ha mejorado, también ayuda.

He ido a un ritmo rápido, pero tranquilo, seguro. Tampoco me he perdido en ningún punto. Este año estoy muy contenta con mi navegación. Está claro que me gustaría abrir pista porque es donde se aprende más, pero, igualmente, no me pierdo. Es algo en lo que noto que he mejorado. 

Lo más fatigoso del día fue, de nuevo, el enlace. Eran casi 400 kilómetros antes de comenzar la especial cruzando los Andes. Salimos de noche y hacía mucho frío. Se me congelaban los dedos en el manillar. No sé exactamente cuántos grados había, pero debían ser muy pocos. Cerca de bajo cero, seguro.

De todos modos, incluso con el frío, te entraba sueño. De nuevo por el madrugón y también por la altura a la que estamos. Yo sigo arrastrando algo de cansancio de los dos días malos que tuve y mi remedio es ponerme la música a tope. Escucho de todo, especialmente, algo que me sepa porque voy cantando por debajo del casco. Es la mejor manera para no dormirme y hoy por hoy me funciona.
 

4 comentarios:

Nikita dijo...

Pues nada, a seguir cantando, avanzando y pilotando tan bien como lo haces!

Fernando M dijo...

Para los tramos largos y aburridos la musiquita es lo mejor. Suerte y al toro

Alberto Jareño Núñez dijo...

Seguimos apoyándote y seguimos much@s pensando que toda muestra de reconocimiento es poca. Muy grande, ya solo queda una. Gas!!!!!!!!!!

jumamu dijo...

ya solo te queda la ultima etapa para descansar